El éxito de una estrategia anticorrosiva no depende únicamente de la calidad del producto, sino del cumplimiento estricto de los protocolos de uso.
En Daubert México, bajo estándares ISO 9001, hemos identificado que asegurar superficies limpias, un sellado hermético y el aislamiento de agentes contaminantes es clave para garantizar una protección efectiva. Es fundamental comprender que la tecnología VCI requiere proximidad y un sellado adecuado para saturar el ambiente; su efectividad se activa y mantiene únicamente cuando el empaque está correctamente posicionado y cerrado junto al metal.
Para garantizar la potencia de los inhibidores volátiles, es vital no dejar abiertos los empaques que contienen película plástica o papel.
En cuanto a la manipulación, existe una regla de oro: no toque las piezas metálicas directamente con la mano. La transferencia de humedad y sales de la piel es un catalizador de oxidación; por ello, es obligatorio utilizar guantes para manipular cualquier parte o pieza. Además, asegúrese de que las piezas estén completamente cubiertas por el empaque VCI. Una cobertura parcial impide que los inhibidores saturen el espacio necesario, dejando el metal expuesto a la atmósfera.
Finalmente, la disposición física es determinante. Las piezas no deben tener contacto directo con el cartón o la madera, ya que estos materiales son higroscópicos y transfieren humedad al metal. La solución es asegurar adecuadamente las partes empacadas a la tarima utilizando el VCI como barrera primaria. Un manejo profesional, libre de contacto manual y con sellado garantizado, asegura que sus exportaciones lleguen impecables a su destino.


